El divorcio en España: Requisitos y pasos legales

España cerró el año 2022 con un total de 84.551 casos de nulidad, separación y divorcio, lo que supuso una tasa de 1,8 por cada 1.000 habitantes. De todos estos datos, el 96,2% hicieron referencia a procesos de divorcio, lo que supuso un total de 81.338 casos. Unas cifras que, sin ninguna duda, ponen de manifiesto que este tipo de procesos se han convertido en algo habitual en nuestra sociedad desde su aprobación el 22 de junio de 1981.

Esta realidad, sin embargo, no quita que los divorcios puedan convertirse en procesos desagradables, duros y que, incluso, puedan llevar a deteriorar del todo la relación personal entre los protagonistas. Una situación que se puede empeorar cuando en medio hay hijos. Para minimizar estos riesgos y contar siempre con el mejor asesoramiento legal, lo mejor es contar siempre con el consejo desde el principio de una abogada de familia en Madrid que sea capaz de aportar su experiencia para afrontar cada proceso de la mejor manera posible.

Cuándo ha llegado el momento de divorciarse

Muchas parejas tratan de alargar la relación al máximo para evitar el divorcio. La toma de esta decisión supone un paso significativo que, incluso, puede llevar la sensación de fracaso a los miembros de la pareja. Sin embargo, llega un momento en el que la tensión acumulada, la falta de comunicación, la propia convivencia o diferencias irreconciliables hacen imposible seguir juntos. En esos momentos, es importante sentarse a hablar y considerar el divorcio.

Para hacerlo correctamente es importante conocer y entender los pasos legales que deben seguirse para intentar conseguir que el divorcio sea lo más “suave” posible. Al respecto, como hemos dicho antes,  un abogado especializado en Derecho Familiar aportará el conocimiento y la experiencia necesarios para tomar decisiones informadas.

Existen diferentes tipos de divorcios reconocidos en España, cada uno con sus propias características. “El divorcio de mutuo acuerdo es uno de los más comunes”, destacan desde el despacho Aboga2 especializado en Derecho Familiar. “Este divorcio se caracteriza porque las dos partes están de acuerdo en poner fin al matrimonio y han llegado a acuerdos sobre los términos de la separación”.

Este sería el mejor procedimiento a seguir para las dos partes, ya que es el que menos conflictos genera. Sin embargo, no siempre es así. En estas situaciones más “severas” y discordantes, se hablaría del divorcio contencioso.

“Estos tienen lugar cuando las partes no logran ponerse de acuerdo en cuestiones clave y requieren la intervención del tribunal para resolver los desacuerdos”, puntualizan desde este despacho de abogados.

Cómo influyen los hijos en un divorcio

Cuando hay hijos involucrados, el proceso de divorcio se vuelve aún más delicado. “La custodia de los hijos y los acuerdos de manutención son aspectos fundamentales que deben abordarse cuidadosamente”, recalcan desde Aboga2, por lo que recomiendan en esta situaciones “poner siempre en primer plano el bienestar de los hijos y tomar decisiones que beneficien su estabilidad emocional y desarrollo”.

Para conseguirlo, prosiguen los responsables de este despacho de abogados de familia de Madrid, hay que considerar aspectos como la custodia, ya sea compartida o exclusiva, y la elaboración de un plan de visitas claro y equitativo. Además, fijar una pensión alimenticia es crucial para garantizar el sustento de los hijos.

Además, pueden surgir nuevos problemas cuando los padres ya no viven juntos, y están en una situación de custodia compartida. ¿Qué pasa cuando uno de los progenitores cambia de domicilio? ¿O cuando uno de los progenitores no está de acuerdo en continuar con la educación en la creencia y práctica religiosa inicialmente elegida?

Por todo lo anterior y ante una decisión tan importante como el divorcio, es fundamental contar con abogados de Familia con experiencia que aconsejen y marquen el camino por este proceso de forma efectiva. La combinación de conocimiento legal y enfoque humano puede marcar la diferencia en la forma en la que una familia se enfrenta a una transición de estas características.

Para acertar con la elección del abogado, la experiencia y especialización del mismo es clave, ya que las leyes que hacen referencia al derecho de familia están en constante evolución y es importante conocer las regulaciones más actuales. Además, puede ser aconsejable pedir opiniones y referencias a amigos o familiares a la hora de elegir una buena abogada de familia.

Otros puntos que pueden guiarnos a la hora de elegir un buen abogado son que tenga empatía y una buena comprensión, que esté abierto a resolver el divorio por medio de una resolución extrajudicial y de forma más pacífica y rápida.